Heródoto

Leo en la "Historia de Heródoto II" que los egipcios entregaban a las fallecidas jóvenes o de buen ver a los embalsamadores tras tres o cuatro días del deceso, para así evitar la profanación de los cadáveres.

Jesús de la Palma

Comentarios

Entradas populares de este blog

Al teléfono

Ángeles y forajidos

Hora de la merienda